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(Dedicado a Issa, y a los que seguimos luchando por ser amigos,
aunque a veces solo nos una el amor por la palabra)
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Adela se sienta frente a teclado con la intención de escribir ese artículo de humanidades que tanto se le ha resistido, por fin, esta tarde de viernes tiene las ideas claras sobre lo que escribirá: Ese Viejo. Cuando se conecta a la red, para entrar a la página de la revista donde ha de colocar su articulo, la voz le alerta: “nuevo mensaje de correo” Durante unos segundos continúa con la subida del articulo, hasta que la curiosidad la vence y abre el correo. Adela está llorando. Inerte ante el teclado las lágrimas recorren sus mejillas. No sabe muy bien el porqué ese llanto, pareciera que hubiese estado contenido hasta ahora. El mensaje es de una amiga de letras, de la que lleva tiempo sin saber nada, que la invita a visitar su obra. Tiene tantas ganas de saber de ella, sin embargo, justo en ese momento siente que no puede desviar su cometido. Vuelve al articulo: Ese viejo que temblorosa mano agita… ¡Los viejos! A ella le asusta ser vieja.(Dedicado a Issa, y a los que seguimos luchando por ser amigos, aunque a veces solo nos una el amor por la palabra) “No puedo aguantar más, necesito saber de ella, quiero ir a su web. Será solo un momento, lo suficiente para añadir la página a favoritos y visitarla en otro momento”. Adela, pincha en poemas. Una dulce melodía se cuela en el estudio. Las lágrimas de nuevo aparecen en su rostro. -Joder, amiga, ¿por qué me haces esto? ¿Qué le pasa a la amistad, también ella es vieja? Continúa con los poemas favoritos. -¡Esto ya si que no! Lo siento por el artículo, pero tendrá que esperar. Y es así como la tarde de viernes se impregna de ese sabor a ti, cuando la hierba me sabe a hierba, cuando esta bella sin alma escribe para Él-ISA: Amiga, como los bombones, siempre te has distinguido por tu buen gusto y tu bien saber estar. Encontrarme con el libro de visitas, no hace sino que reforzar mi cariño hacia tantos amigos reunidos, en esta tu casa…que lloro y lloro sin saber por qué. Y es aquí, donde verdaderamente empieza el conflicto. Adela no es Adela. Soy yo, Merche, presurosa por querer escribir un cuento corto destinado a todos los amigos. Un cuento donde quede claro quien es el personaje, qué le ocurre…un cuento donde todos asumamos o resolvamos…que es muy triste hacerse un perdedor de amigos.
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