CONFESIONES EN VOZ QUEDA

 

 

Esa sed,

ansia y grito que transciende

en la quietud del silencio,

ese agudo tinte de la nota

con sabor a lágrima

y que sin embargo es vida, momento,

diálogo con todo lo perdido:

extraviado equinoccio de la sangre,

eclipse que dimite

ante la inmensidad ciega.

Y así todo vida, verdad

que no claudica en lo imposible.

Escucha…

es toda la parvedad de los años,

la realidad que sucumbe

en la grandeza del ser sin disimulo,

infinita oración,

inacabable discurso entre el día y la noche.

Un todo vívido

y una madurez que desflora

la pulcritud del respiro.

Nada que se pueda contener,

por eso explota la burbuja del miedo,

sutilidad entre dos bocas

que nunca se tocan, lejanía

que se acerca

donde los años y los días,

simplemente,

existen para dejarme en ti.

Entonces digo que la vida es canción

en tres partes,

cuando no estabas,

tu presencia,

y la ausencia proclive que no se restaura

y en donde no somos nosotros

quienes trascienden:

es el amor,

su locura diáfana

que no nos pertenece

ni nos necesita.

Por eso,

si el árbol tiene sus ramas desnudas,

yo solo miro el crepúsculo floreciente

en su rústica vestimenta…

 

 

Issa Martínez

 

Volver a Poemas 2008

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