CONSUNCIÓN

Rumbo al solsticio del soliloquio
las olas enfilan su incordura,
espumas derramadas en intentos de amnistía
sucumben en parábolas planas,
sin resquicios ni curvaturas sonrientes.

Un círculo tiembla
donde las horas de paso circular y exacto
no saben de vectores ni de nortes ni de sures.

Un pájaro con la tráquea rota:
los ojos abiertos sin ver
a la madrugada salida de su útero,
y una luciérnaga huérfana de luz
pare sin placenta un extraño dolor exánime…

El aire se hace línea
de un electrocardiograma mudo,
sólo queda el grito del silencio postrado y débil,
sangrante desde sus pátinas de tornasoles íntimos.

 

Issa Martínez

 

Volver a Poemas 2005

Volver a Index