De las Ciencias a las Humanidades o Viceversa
Carmen Amaralis Vega Olivencia, PhD.
Catedrática de La Universidad de Puerto Rico,
Recinto de Mayagüez

 

Según Richard Leaky, el homo erectus se convirtió en Homo Sapiens en el momento en que sintió compasión por otro homo erectus. Una ves que este comenzó a caminar en dos patas (piernas) en la jungla, necesariamente estaba expuesto a cualquier accidente que le imposibilitara caminar. Es posible caminar en tres patas, pero casi imposible caminar en una saltando y a la vez tratar de defenderse del enemigo o cualquier otro depredador.
De quedar el Homo erectus inmovilizado por un accidente, estaría a la merced de los peligros de la selva. Su vida dependería de otro Homo erectus que se compadeciera de él. Este homo erectus tendría que dejar de comportarse como animal sin conciencia y tomar conciencia de su compañero herido. El compañero tendría que detener su marcha y compadecerse del herido buscándole comida y agua durante todo el tiempo que su compañero estuviera inmovilizado por el accidente. Este gesto de fraternidad lo diferenciaría del resto de los animales en la selva. Para esas épocas no era fácil conseguir alimento y agua, especialmente cuando se competía con enemigos más ágiles y fuertes. Muchos animales carnívoros, luego de conseguir su presa, comen lo suficiente y dejan abandonada los restos de su presa, para continuar su camino en busca de agua.  Conseguir agua podría significar recorrer grandes distancias. Con suerte el amigo encontraba una presa o restos de una y recordaba a su compañero hambriento e inmovilizado. Tendría también de encontrar la forma de cargarle un poco de agua. Tendría que dar marcha atrás cargando un buen pedazo de carne. Llevarle el agua sería un poco más difícil considerando que todavía no existían los envases plásticos. Conseguir un envase resultaba crucial. Encontrar una higuera, cortarla, darle forma para acomodar el agua sin que se pierda en la travesía requería de un diseño. El diseño lleva intrínseco el arte. Vino el arte de mano de la necesidad, vino la necesidad primero o el arte después. Dilema. Comerse la carne con piel dura resultaba difícil para los homos erectus viejos y sin dientes, vino entonces la necesidad de hacer herramientas para pelar la carne. Las primeras herramientas de piedra con variados propósitos, fueran para pelar, cortar, cazar, etc., necesariamente también requerían de un diseño específico, nuevamente el arte del diseño es crucial, si al pasar del tiempo el diseño se convierte en un arte, la pregunta de que vino primero queda un poco más clara.
Por conveniencia el homo sapiens se queda viviendo en los lugares donde hay agua. Y se desarrolla la forma primitiva de la agricultura. Con el desarrollo de la agricultura, viene de la mano el desarrollo de la tecnología agrícola para poder
desarrollar el arte y la ciencia de sobrevivir. Lo que distingue al homo sapiens de otras especies es el uso de las manos, pero para tener manos fue necesario dejar de tener cuatro patas. Cuando se tienen manos se pueden hacer herramientas. Con la desventaja de tener don piernas, se adquiere la ventaja de las manos útiles según se fue desarrollando el cerebro. El desarrollo del cerebro permite darle buena utilidad a las manos. Con el desarrollo del cerebro también se desarrolla la conciencia, tanto del amor como de la muerte, esto nos distingue como seres humanos. Sentimos amor o compasión porque tenemos cerebro desarrollado, esto nos permite el desarrollo de las ciencias y de la creatividad.

Reflexionemos aquí sobre las dificultades que tanto el artista, artífice, o artesano (después de todo estas palabras todas tienen la misma raíz) y el científico primitivo tuvieron que enfrentar. Y la pregunta que debiéramos hacernos es si fue el hecho de que pudo hacer la soga y la dita o envase para cargar la carne y el agua lo que facilito su acto de humanitarismo primero y si su sentimiento de humanitarismo o amor promovió el acto de pensar para fabricar la soga fuerte y diseñar la dita y la herramienta útil. Para esta interrogante nunca tendremos respuesta.
Es interesante observar que en esta época moderna tanto los humanistas como los científicos disputan entre sí tratando de demostrar cual de ellos es más importante para la humanidad. Cual de ellos es más importante para la sobrevivencia. Cuando se observa una nube se nos desata la imaginación poética, vemos su belleza y admiramos su velocidad con el viento. El instinto te dice que hay la posibilidad de un huracán. Te encuentras ante una encrucijada. O te pones a escribir un poema o refuerzas tus  ventanas y tu hogar para que el huracán no los arranque. Para mí la decisión es bien difícil, porque disfruto tanto de la palabra escrita, el poema, como de la seguridad de mi hogar.

Decidir que es más importante si la creatividad, la felicidad que proporcionan las bellas artes o la seguridad y el bienestar que da la salud y la protección de un hogar seguro es muy difícil. Escoger es una decisión casi imposible.
Nos podemos preguntar si para el hombre primitivo esa decisión era igualmente difícil o si con el fluir del tiempo y los avances de las ciencias y las humanidades al hombre moderno se le hace esta decisión imposible.
Lo que es el hombre sabio de estos días es el resultado de las ciencias acumuladas, pero es también su sabiduría resultado del desarrollo del pensamiento filosófico y la musa inspiradora y creadora.
Miguel Ángel tuvo que estudiar detenidamente las formas de la anatomía humana antes de crear sus bellas imágenes en la capilla Sixtina. Se tuvieron que crear, fabricar y extraer los extractos y resinas y los pigmentos antes de poder crear sus bellos murales en las paredes medievales pintadas por Mantenga o en los cuadros de Giotto. Se calcinaron los ojos de los mineros en las minas de turquesas en El mediano oriente antes de poder forrar las paredes de Santa Sofía  con mosaicos de turquesas en Estambul.
Es que acaso tubo que reconocer las limitaciones de su naturaleza para desarrollar la tecnología que le salvaguardara o en el desarrollo de esa tecnología tuvo que usar de su creatividad dando origen a las artes y las Humanidades. La decisión se las dejo a Ustedes, pero para mi tanto las ciencias como las artes son igualmente importantes para la perfecta armonía y balance del ser humano. Por algo se nos creo con dos lóbulos cerebrales con cada una de estas dos funciones y el hombre tendrá perfecto balance cuando desarrolle ambas destrezas en perfecto balance.

Como poeta y Científica percibo la humanidad con armonía de propósitos  y no tengo tiempo para confusión, pues cuando miro la rosa no solo admiro la belleza estética sino también la microscópica y atómica molecular que le da la forma, el color y el aroma.

 

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