EN LA DESERCIÓN DE TU REPROCHE

 

Se dice adiós sin voz,

y nieva sal -lágrimas antiguas-

que no consiguen diluirse en la sangre.

Sé que no hay ojos

que lloren por el silencio muerto

ni manos que se queden vacías.

 

Se dice adiós en el lenguaje

de los pájaros sin garganta,

y en la palabra lírica del aire, débil ya,

de su codicia por pintar madrugadas en espera.

 

Se dice adiós con el temblor de los pasos

del miedo, con el transitar vencido de mis lunas

sobre la ausencia de tu palabra,

y porque quiere ya morir, esta soledad

con la que se conjuga la luz de los verbos.

 

Desde donde esta voz callada se destruye

el adiós nace para no ser advertido

ni por la huida sigilosa de tus evocaciones;

por eso, sacrificaré mis lágrimas, una a una,

en la deserción de tu reproche.

 

 

Issa Martínez

 

Volver a Poemas 2008

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