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Érase una vez un palacio donde vivía una niña con sus padres, un mayordomo y una perrita llamada Tina. La perrita estaba muy gorda. Nadie sabía que la pasaba. Estaba muy rara, ya que era muy juguetona y desde que estaba tan gorda se pasaba la mayor parte del tiempo dormida.
Un día su dueña, ya muy preocupada, decidió llevarla al veterinario, a ver que la pasaba.
Una vez en el veterinario, la hicieron pruebas. La perrita estaba embarazada de un perrito.
El padre de la niña estaba muy enfadado, ya que no le gustaban mucho los animales. El padre dijo que sabía desde el principio que la perra les iba a traer problemas.
La niña, que se llamaba Meri, le dijo a su padre que si se le quedarían. Y el padre contestó que no.
Pasados tres meses, llegó el gran día. El mayordomo lo tenía todo preparado. Por fin tuvo el perrito. Su padre lo iba a dejar en la calle, cuando la niña gritó: ¡Nooo! Yo lo dejaré en buenas manos.
Tina estaba muy triste. El mayordomo, Bruno, se crió en una granja rodeado de animales y le dijo al padre: no, así no llegará a ningún sitio. Hay que dejarle con su madre dos meses y pico para que mame.
Ya pasados los dos meses, el padre, enfurecido: ya vale, se acabó, este perro lo mato o lo regalas.
Meri iba a regalarlo, pero nadie quería al perro. Todos tenían alergia a perros, gatos o periquitos.
Meri asomada a la ventana, veía con tristeza la lluvia, aún así, decidió para poner a salvo al perrito, coger una manta y leche y abandonarle en algún lugar seco.
Pasaban los días y Meri estaba pensando en la suerte del cachorrito, ¿habría sobrevivido?. Se acercaba la Navidad. Meri fue con sus amigas a pedir el aguinaldo.
Llegaron a una casita, donde vivía una abuelita. ¡Y allí estaba! Le vio corretear al abrir la puerta y la niña salió de la tristeza.
Habló con la abuelita y le contó lo sucedió. Así supo que el día que le dejó en el hueco de aquél árbol, ella lo encontró. Le abrigó con su bufanda y se le llevó a casa.
La abuela le dijo a Meri, podrás venir siempre a verle. La niña dijo: ¡será nuestro secreto!
(Ángela escribió este cuento cuando tenía 8 años)
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Literatura Infantil