GAVIOTAS DORMIDAS

 

Gaviotas dormidas…

Solo la gata, tragándose el rumor del mar desde el olivo de sus ojos,

le maúlla a la ausencia de la luna hasta hacerse noche.

 

Gata-noche, con las estrellas llorándole en las pupilas, derramándose

desde las sombras del aire oscuro sobre los brazos de la pleamar,

y se vuelve sal o nieve.

 

Gata-sal, disuelta en lágrima infinita, sigue buscando la ausencia de la luna,

en silencio: porque el maullido se le quedó en la noche.

 

Acuarela de mar y plata entre umbrías, la luna maúlla y el mar le acaricia el sexo…

Algunas noches, solo algunas, se escucha el estremecedor silencio de una gata-nada,

arrullando el sueño de las gaviotas…No se sabe dónde termina la noche y empieza la soledad... y el silencio.

 

Issa Martínez

 

 

Volver a Poemas 2007

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