INMOLACIÓN AL MAR...


En mi cuna de mareas salobres, se recuestan las heridas de mi espalda, mis llagas sanan con el cautín balsámico de sales-azúcar, he humedecido de gradientes rosados las albas espumas con el dolor de mi sangre. La mirada se me extravía en las infinitudes celestes, impregnándose de  matices de horizonte, de algodones amotinados que se encaprichan en transmutar peces y ángeles,
y abstractos rostros que me parece reconocer.


Mi mirada sin color se esperanza con el reflejo de los ámbares vespertinos... mi esencia hace catarsis embriagándose de paz. La enorme ola me envuelve amorosa haciendo eterna la mueca de mi sonrisa; y catatónicos mis pulmones...
 
 
Issa Martínez
 


 

 

Volver a Poemas

Volver a Index