LA HIENA PARIÓ CUATRO VECES
 
Partió cuando el sol
despunta en el canto de las aves,
pletórica de deseos insatisfechos.
Un coro de llanto a cuatro voces
acompaña su desperdicio de egoísmo.

La hiena se perpetúa
en los rostros que contemplan inocencias
y se perfuma de ángeles transparentes.

Como si nada 
se suceden las noches y los días,
en el camino antiguo donde crece el abandono,
cuatro críos ciñen ausencias indestructibles.

(La bestia parió cuatro veces y no recuerda,
 las aceras embarradas de lunas sorprendidas, estrenan puta emancipada)
 
 
 
Issa Martínez

 

 

Volver a Poemas 2004

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