LAS GAMAS OSCURAS DE LA NOCHE

Rosas negras abiertas en el silencio
sobre mis sienes heridas de constelaciones.
Cúpula de sombras desdobladas
en el espacio infinito y perpetuo.
Un cuerpo amalgamado 
en sábanas de agualuna, sin ataduras o raíces,
se asoma al balcón de sus recuerdos
mientras fuliginosos acordes resbalan por la piel.

Vientos lejanos, también oscuros, 
soplan de otras tierras en las pupilas,
y la paz en el regazo de calladas penumbras:
es belleza recurrente en el instante inmortal.
(Sosiego para reflexionar en el luto dulce 
 de la noche que muere en duelos de armonía)
 
Issa Martínez

 

 
 

Volver a Poemas 2004

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