LA TRAICIÓN DE LA SOMBRA

Brisas que aúllan a la niebla,
polifonías de aguas claras y lamentos grises.
Un suspiro que se evade
cuando se depura el crepúsculo
hacia tu lejanía que me habita.

Las marinas esbozadas con tus labios en mi piel
se desesperan inquietas entre acantilados solemnes.
Tanto extrañarte a contraluz 
es secuela de las mariposas
que lloran en mi vientre desoladas.

No sé reinventarme más allá de ti
ni capturar mi aliento entre las manos,
para retornarlo al rayo que le falta al sol.

 
(Me voy quedando transparente, sin el consuelo
 de mi propia sombra, que traicionera, se ha ido a buscarte.)
 
Issa Martínez

 

 
 

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