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MÍRALA
Camina ágil, en la premura del cotidiano obsequio de cada sol. Las luces del día le entonan melodías en la piel y te acaricia con la mirada traslúcida.
(Nadie sabe lo que lleva dentro…)
Nadie huele el perfume triste que emana hacia el recipiente de sus huellas, ni saben de las lunas que le despuntaron labios de vuelos difusos.
(Ella sabe lo que lleva dentro…)
Mírala transitar con la sutil curva de su boca, aún puede sonreír. Procura ignorar la ironía que se acuna entre sus bragas: ilumina su mirada de imposibles mares.
(Quiere ignorar lo que lleva dentro…)
Issa Martínez
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