NANA DESDE LA PIEL


Rumores a soledades:

tus labios prendidos a mi seno
a golpe de carne y madrugada;
indescifrables balbuceos
de necesidades maternas
y lágrimas viriles.

Trasnocha el alcanfor
de mi pecho sobre tu mejilla;
enguirnaldas tus brazos ávidos
al idioma tácito de mi cuello en penumbras.

Amaneces en auras dóciles
impregnando anhelos sin sed,
mientras la nana de mi pezón se diluye

desde tu boca

      hasta la paz que duerme en tus pestañas.

 

                     Issa Martínez

 

Volver a Poemas 2006

Volver a Index