OJOS A OJOS

 

 

Abrazar a la noche, trasfundirle el temblor

del silencio dolorido…

y amamantar sus temores para salvar

la incertidumbre…

 

Ojos a ojos

rematando distancias,

labios a labios

salvando la renuncia de cualquier ocaso,

manos a manos

acunando la promesa que no ha de arrancar la muerte.

 

Abrazar a la noche herida

hasta dejarle una cicatriz de besos azules

sobre su mano trémula,

y bálsamos de menta a su soledad,

y sobre las sienes el aroma

acariciante del jazmín.

 

Abrazar a la noche para apresarla,

para impedir que se aleje,

para murmurarle al oído

que ya estoy siendo la sal de su llanto.

 

 

Issa Martínez

 

Volver a Poemas 2008

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