SILENCIO
DE GATA
Sobre el
remanso de los pliegues de tus ojos
derramo
mi silencio de gata para borrarte el tiempo:
cabe mi
silueta ovillada en tu espalada;
vibrante
y dúctil cabe mi lengua,
desatando
sortilegios entre la sábana y tu entrepierna.
Mis
pezones amamantan tu infancia viril
segándole
a tu sangre añoranzas de horas consumidas,
el
movimiento de mis caderas sostiene tus ocasos
y todas
las similitudes de tus melancolías,
así
consumo tu sed de noches ardidas o recodos para el respiro,
donde
acaso va, el deseo de no estar que tu hombría emite sin decir.
Tengo
rosas de madrugada en los labios
para
vaciarlas en tu ombligo, en tu vientre, en tu pelvis, en tu
sexo…
porque
soy puerto para tu boca, anclaje para tu pene,
y cueva
donde se cobija el temblor de tus falanges.
Visto mi
desnudez con todos mis sentidos paralelos a tu orgasmo,
y bebo de
ti para derramar de nuevo, mi silencio de gata que te borra el
tiempo.
Issa Martínez