TA SER ALFIRA

 

Son tiempos de palabras llovidas,

palabras que no renunciaron a los ojos sino a la sangre,

epígrafes que andarán sin rumbo:

raíces extirpadas a tristezas repentinamente nómadas.

 

¿Dónde irán?

 

No van,

vuelven al silencio sin tono,

emigran hacia donde no les alcance su ruego sin milagro,

ni la oración pequeña que tanto dolió a tus labios

temblorosos de acústicas sin notas.

 

Son tiempos de palabras llovidas sobre el escenario vacío,

y sobre la melancolía -acuarela eterna-, de la ausencia

repentina, de aquel toro en la dehesa, empitonando su espera hacia la luna llena.

 

Tun has olvidado ajelar el verde olivo de la letaya: gelí, gelí, gelí…

camelaba ajelar tus manos, ta ser alfira enredada en las paredes de tu pérgola:

siempre en silencio, gelí, siempre en silencio…

 

¿Por qué no puedes prometerme en silencio?

 

Issa Martínez

Volver a Poemas 2007

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