VOLVERÁ LA TRISTEZA DE LOS PÁJAROS
Podrán al fin disolverse las pieles
en el ritmo perfecto de los pálpitos
de la noche: poros destilando almizcle
con aromas de luna, entre inmortales melodías
que saben a néctar. Serán finalmente abrazados
los cuerpos, y los labios, esculpirán los versos
reservados en las sienes agotadas por la espera.
Se tocarán los pulsos con la voz de la savia,
y las manos haciendo piruetas, crearán parábolas
en la intimidad de las rosas heridas.
Se harán inmortales los intervalos
en la memoria y en la carne: como leyenda
perenne que inunda los pensamientos de luces
o sales disueltas en la refulgencia misma de los astros.
Cuando el futuro de las evocaciones ahogue los pensamientos
entre mareas de añoranzas: caerán en el tálamo vacío,
los trinos que renacerán la tristeza de los pájaros.
Issa Martínez
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